El abanico

Este es uno de estos objetos de los de “toda la vida». En verano un “must” en el bolso. 

A parte de su función “habitual” (lo pongo entre comillas porque para mí todas las funciones que le doy son habituales) para aliviar el calor, me he dado cuenta de que para mí tiene otras funciones. 

El simple hecho de tener la mano en movimiento y el movimiento que hago con la muñeca, me hace bajar revoluciones.

Me gusta abrir y cerrar el abanico con tres dedos. Me da seguridad (o por lo menos me distrae, no lo tengo muy claro) cuando estoy en un sitio con bastante concurrencia de personas.

Dar golpecitos a la palma de mi mano izquierda con el abanico cerrado cuando estoy en plan impaciente, me calma bastante.

No puedo evitar compartir esta canción… seguro que los que tenemos una edad parecida hemos pensado en ella al hablar de abanicos.
Yo me veo en pleno «estado Locomía» cuando hace mucho calor + estoy nerviosa + estoy esperando para algo que me gusta + estoy rodeada de gente 😉