La pirotecnia me hace daño.

Tengo miedo. En pocas semanas llega la verbena de San Juan y Barcelona, mi ciudad, se llenará de pirotecnia a todas horas durante, por lo menos, dos semanas antes de la verbena.

Dentro de unas semanas dejaré de salir de casa y a vivir con ansiedad y frustración las 24 horas.
¿Por qué hablo de frustración? Pues porque para mí es algo muy limitante e injusto.
Tengo la sensación de que nadie me toma en serio y quienes podrían hacer algo no hacen nada para que eso cambie.

No suelo pedir nada, pero hoy voy a hacer una excepción. Necesito que firméis la petición que puse en marcha en change.org y que os cuento a continuación.

Soy autista y tengo hipersensibilidad auditiva. Quiero explicarte algo: imagina que estás en la calle y, de golpe empiezas a sentir palpitaciones y dificultad para respirar; sientes que te fallan las piernas y te tiemblan las manos; no te salen las palabras para explicar lo que te ocurre o estallar a llorar delante de mucha gente. Estas son algunas de las cosas que siento cada vez que escucho un petardo. Pierdo el control sobre mí misma y, en esos momentos, puedo hacer cosas como salir corriendo, presa del pánico, y cruzar calles sin mirar.

No tengo miedo de que me hagan daño físico, es algo sensorial. Mis niveles de ansiedad son tan altos en esos momentos y el corazón me va tan rápido que siento que podría morir. No quiero que nadie vuelva a pasar por esto y estoy decidida a hacer todo lo posible para evitarlo. En la mayoría de ciudades y pueblos de España NO EXISTE un regulación específica según la cual se establezcan lugares y horarios concretos en los que poder utilizar pirotecnia. 

Para quienes la utilizan, sólo supondría poder hacerlo en un lugar y horas determinadas. Para las personas autistas y otras personas con hipersensibilidad auditiva, supondría no tener que quedarnos encerrados en casa durante días o semanas (como es mi caso en Catalunya en las semanas previas a San Juan), caminar asustados por la calle, sentir taquicardias y pánico e incluso acabar hospitalizados.
Necesitamos que todos los Ayuntamientos de España aprueben normativas para la regulación del uso de la pirotecnia y que el Ministerio de Sanidad actúe para garantizar que las personas autistas podamos vivir tranquilas y sin miedo, especialmente en fiestas y eventos en los que el uso de pirotecnia se dispara.
¡Ya basta! El entretenimiento de unos no puede ser la condena de otros. 

Asimismo, me gustaría recordar que utilizar pirotecnia de manera segura no sólo nos ayudaría a las personas autistas, o con hipersensibilidad auditiva, sino que también reduciría los accidentes que dejan miles de heridos cada año en España, ayudaría a los animales a los que provoca taquicardias, infartos o incluso la muerte; así como a las personas mayores, personas que se encuentren convalecientes en su casa o en el hospital y un largo etcétera.
Pidamos a todos los ayuntamientos y al Ministerio de Sanidad que regule en un horario y espacios determinados la pirotecnia por el bienestar y la salud de todas las personas. 

Podéis firmar aquí.

¡Muchas gracias! 

Sara

Un comentario sobre “La pirotecnia me hace daño.

  1. Mi hijo está diagnosticado con TEA. Tiene 12 años. Vivimos cerca de Barcelona en Sant Feliu de Llobregat. Él ya tiene las semanas contadas para que llegue su terror de todos los años. Hemos firmado tu solicitud. Todos los años por la verbena salimos fuera. Nos vamos a Francia, Navarra…Pero esas dos semanas antes no nos las quita nadie y no podemos salir de casa por las tardes. Espero que se pueda dar una solución lo antes posible a este problema que afecta a tantas personas. Muchas gracias por todo.

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