A veces funciono por inercia

Hay días en los que tengo la sensación de que funciono por inercia.. Como un autómata.

Días en los que he sobrepasado todos los límites y no me queda más remedio que seguir agonizando con el resquicio de energía que me queda (ha sonado muy dramático, pero es así).
Me he dado cuenta de que esos días suelo olvidar todo lo que pase. Estoy en modo supervivencia.
Así que si alguien me cuenta algo importante, lo más probable es que se me olvide. Porque mi único objetivo es “cumplir” e irme cuanto antes a mi casa, mi refugio.

Hay dos factores importantes que explicaré a continuación con dos ejemplos:

1- Límites
Llega el fin de semana y se me acumulan varios eventos familiares y/o amigos a los que “no puedo decir que no”. Voy, cumplo, a veces estoy en silencio horas, pero estoy cuerpo presente allí porque es lo “correcto”.
Creo que el error aquí es mío porque, como he dicho en más de una ocasión, tengo que aprender a poner límites. Porque poner límites también es autocuidado que no puedo ni debo olvidar si quiero que las cosas cambien a mejor. 

2- Sociedad
Yo puedo trabajar horas, incluso días, sin parar con un rendimiento alto. Y, por otro lado, otros días soy incapaz de hacer nada. Pero siempre he pensado que esos días que rindo a 800% compensan con creces los otros. Pero vivimos en una sociedad en que todo el mundo tiene que trabajar las mismas horas, con los mismos horarios, en los mismos espacios… Para mí es muy difícil, por no decir imposible, mantener una estabilidad laboral si no tengo cierta flexibilidad tanto en horarios como en espacios.
Esos días que funcionó por inercia, podré atender reuniones  (y otro día me tendrán que recordar lo que se ha hablado), podré contestar correos,… podré hacer cosas pero lo más seguro es que cometa errores, que sea lenta  y poco creativa… Serán días poco o nada productivos. Y encima habré acumulado más agotamiento físico y emocional). 

Vivir en sociedad conlleva que existan unas normas de convivencia, está claro.  Igual que existen patrones de comportamiento “correctos” (¿aceptados?) y otros incorrectos no por ser dañinos para nadie, sino por ser diferentes o minoritarios.  
Tengo la sensación (o certeza) de que hay un modelo estandarizado de persona, que incluye a la mayoría de gente, y cuando sales de ese modelo, quedas automáticamente excluido. Así que no te queda más remedio que esforzarte en convertirte en lo más parecido a ese “modelo”.  

Siento que vivo en una sociedad, creada por y para algunos, que me impone un ritmo que no puedo seguir. Y, por este motivo, hay días que tengo que funcionar por inercia, porque no me queda otra opción.

Ojalá algún día sea real ese cambio de paradigma en el que no exista un único modelo correcto y, por fin, se entienda que hay infinidad de maneras de ser, sentir, vivir… Y eso está BIEN.

¡Ojo! Hay otros días en que no puedo ni siquiera funcionar por inercia, pero esto ya vendrá, supongo, cuando hablé del concepto de “burnout”.

funciono por inercia

2 comentarios sobre “A veces funciono por inercia

  1. Tal cual. Y lo del bornout que mencionas abajo me interesa mucho. Creo que sé a lo que te refieres. Además te deja una sensación de culpabilidad cuando ocurre. Al menos de cara a mi marido y mis hijos que me ven en ese punto de apatía.

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