Autismo, ironía, dobles sentidos y demás

Cuando empecé a leer sobre autismo, encontré sitios donde se hablaba de la interpretación literal de las cosas; así como de las dificultades para captar la ironía, el sarcasmo, los dobles sentidos y demás.
Y yo pensé “¡Qué va! esto no va conmigo”… Pues ahora creo que lo que no iba conmigo era el engaño al que me había sometido a mí misma. 

Me he dado cuenta de que soy muy literal. Y mi entorno también se ha dado cuenta.
Yo ya sabía que lo era con las cosas que digo, pero no tenía nada claro que lo fuera a la hora de interpretar las cosas. Y es curioso porque en ambos casos me ha traído problemas.
En el segundo caso es evidente los malentendidos que puedo haber tenido por interpretar de manera literal lo que sería, por ejemplo, un doble sentido.
Pero lo que me resulta preocupante es el primer caso, en el que yo pueda decir lo que pienso o lo que es, y los demás interpreten de manera errónea que quiero decir lo contrario. Por el simple hecho de que es lo “normal”. Eso me preocupa y me cuesta entender.  

Ejemplo: IRONÍA
Definición según wikipedia: “Modo de expresión o figura retórica que consiste en decir lo contrario de lo que se quiere dar a entender, empleando un tono, una gesticulación o unas palabras que insinúan la interpretación que debe hacerse”.
O sea: lo que dicen es pero no es y yo sé que no es. Pero dudo porque no sé si realmente lo que no es es lo que quiere decir o lo que quiere decir es lo que es y como le da vergüenza simula que no lo es.
Todo esto es lo que procesa mi cabecita cuando cree que ha detectado una ironía. Así que casi mejor prefiero no enterarme, como suele ser. 

Estar siempre así me genera un estado de alerta y de tensión continuo para entender, interpretar, transmitir y, en definitiva, comunicarme de manera socialmente “aceptada”. 

Y, qué queréis que os diga, prefiero simplificar y tirar de literalidad que pasarme el día descifrando, preguntando y dando explicaciones. 

Después de esto, habrá quien piense “pues menudo tostón de tía” y yo contestaré “no hace falta tanta historia para tener un sentido del humor de lo más sano, original y único”. 

Dejo para otro capítulo el escribir sobre «los no que significan sí y viceversa».