Mi primer contacto con la terapia ocupacional

Hace unas semanas tuve mi primer contacto con Júlia, terapeuta ocupacional de OTFIC, y la integración sensorial.
Ayer (04/03/2021) estuvimos más de cuatro horas comentando mi perfil sensorial y estoy totalmente fascinada.

Tengo que confesar que la Integración Sensorial se está convirtiendo en uno de mis intereses restringidos.

Creo que una buena combinación de la terapia psicológica y la terapia ocupacional, puede ser (y será) LA BOMBA tanto para mi TEA (Trastorno del Espectro del Autismo) como para mi TDAH (Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad).
De hecho, estoy convencida de que es algo que le iría bien a todo el mundo, con o sin diagnóstico.

La Integración Sensorial es el proceso neurológico mediante el cual recibimos datos a través de nuestros sentidos, los integramos y damos una respuesta adaptativa (recomiendo leer más en Jean Ayres).

Cuando una persona tiene un Desorden de la Integración Sensorial, su cerebro no procesa y/o organiza correctamente la información que los sentidos captan del entorno y del propio cuerpo; y su comportamiento se puede ver afectado, respondiendo de forma desmesurada o insuficiente ante un estímulo recibido. El perfil sensorial nos muestra los patrones de procesamiento sensorial predominantes en cada persona en los diferentes contextos de la vida cotidiana y cómo pueden afectar a su participación en las actividades de la vida diaria (texto literal sacado de mi informe).

Los resultados de mi perfil sensorial concluyen que «Sara tiene un Desorden del Procesamiento Sensorial. Este desorden se ve reflejado en los patrones de bajo registro, hipersensibilidad y evitación sensorial«.
Lo iré explicando por aquí, según yo misma lo vaya trabajando, en próximos artículos.

Traducido a mi manera de entenderlo en este primer contacto; en el informe se «confirman» cosas como:
– La intensidad con la que vivo las cosas (buenas y malas).
– Una potencia descontrolada (cuando juego a pádel, por ejemplo).
– Morados que salen «sin darme cuenta».
– Torpeza y caídas (cuanto más llano es el terreno, más probable es que me caiga).
– Poca facilidad por las manualidades (vamos, que soy negada).
– Poca (o cero) tolerancia a los ruidos u otros estímulos sensoriales.
– Rechazo a ciertos alimentos y/o texturas.
– Dificultades en las interacciones sociales.
– Asustadiza
– … y muchos otros que, junto con estos, iré contando 🙂

3 comentarios sobre “Mi primer contacto con la terapia ocupacional

  1. Hola! Cuando te refieres a q rechazas alimentos es por el tipo de alimento q sabes q no te gusta o puede ser q aun ni lo has probado? Y las texturas? Como cual te desagrada? Gracias me encanta tu blog

    1. Alguna vez no lo he probado y creo que es porque me recuerda a alguno que sí que he probado y no me gusta. Con las texturas yo creo que lo que más me cuesta es con las cosas muy «secas»
      Gracias por el comentario 🙂

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