Ensayando la vida con mucho camuflaje social.

Canta Celia Cruz que “La Vida es un Carnaval”. En mi caso creo que mi vida es (o era hasta ahora) un teatro y con muchas horas de ensayo. 

No sólo observo y saco patrones de todo sino que ensayo toda interacción social que tenga prevista o que creo que pueda tener en mi día a día. Ensayo hasta una visita al médico o una cita previa para entregar un documento. Y en el ensayo intento preparar cualquier tipo de “improvisación” que pueda surgir si la conversación no va por donde tengo previsto. 
Atención: cuando hablo de ensayo hablo de un ensayo real hablando y gesticulando, muchas veces con un espejo delante.

Otra cosa es que me salga como yo quiero y aquí es donde surge el malestar por no haber cumplido mis expectativas con frustración, ansiedad etc etc etc. Porque todo lo que no he podido “auto anticipar” me genera malestar que cubro con una sonrisa por fuera y dolor por dentro.
Y el problema no termina aquí, el problema sigue porque no olvido y entonces vienen los bucles y estamos en las de siempre…

Así que imagino que aquí tenemos otro motivo más para «justificar» el cansancio del que tanto hablo.

Podéis leer más sobre camuflaje autista (máscara social) aquí.